¿Por qué camina de puntillas?

 

Muchos niños caminan de puntillas, sobretodos cuando empiezan a caminar. Hasta antes de los dos años no es motivo de preocupación.  Los primeros meses de aprendizaje de la marcha suelen ponerse de diferentes posiciones a la hora de caminar para ir perfeccionando y adoptando un patrón normal,  pero, ¿y si camina la mayor parte del tiempo de puntillas?

¿Por qué camina de puntillas?

Nos encontramos muchas veces con estos casos, niños/as que caminan  por norma general de puntillas. Existen diversas causas para este tipo de marcha:

  • Marcha de puntillas idiopática: se denomina marcha idiopática a los pequeños que caminan de puntillas sin causa alguna. Se produce esta marcha en los dos pies por igual y se acentúa cuando van descalzos.
  • Falta de inhibición de reflejos: cuando nacemos tenemos el denominado reflejo de Babinski, es una reacción involuntaria que hace que el bebe extienda los dedos de los pies al estimular la planta. Estos reflejos primitivos se inhibe c los meses a mediad que el bebe se arrastra. Hay ocasiones en las que este reflejo no se inhibe i entonces a los niños les es mas cómodo caminar de puntillas para evitar que sus dedos se “disparen”.
  • Disfunción de la integración sensorial: una disfunción en integración sensorial puede hacer que los niños/as sean muy sensibles (hipersensibilidad) o poco sensibles (hiposensibilidad) a diferentes estímulos. En el caso de hipersensibilidad es probable que el niño/a camine de puntillas para así evitar el contacto plantar. También puede darse ese tipo de marcha debido a la búsqueda de información propioceptiva.
  • Lesiones, patologías o problemas musculares: Debido a lesiones en los ligamentos, problemas musculares provocados por enfermedades, patologías… pueden llevar al niño/a a caminar de puntillas.

 

¿Qué podemos hacer?

Lo primero de todo y con la finalidad de descartar problemas graves, acudir al pediatra para una valoración y exploración física.  El examen del pediatra orientará el tratamiento según el origen de la marcha de puntillas.

Cuando la marcha idiopática se da en pequeños menores de tres años sin patología alguna, se recomienda una revisión periódica para hacer un correcto seguimiento

Si se debe a una falta de inhibición del reflejo de Babinski se recomiendan diferentes ejercicios de arrastre contralateral. Esto es, arrastrarse con el pierna opuesta al brazo, como en el gateo.

En los casos de disfunción de integración sensorial se puede trabajar desde el tacto profundo hacia el superficial para que el niño aprenda a desensibilizar la planta. Se iniciaría  una estimulación plantar con masajes, pudiendo utilizar diferentes lociones, en la zona del pie para ir avanzando a lo más superficial utilizando diferentes texturas como por ejemplo caminar sobre hierba, texturas rígidas, estimular con un pluma, etc.

Si la marcha de puntillas se debe a una búsqueda de sensaciones, propiocepción, podemos trabajar con el apoyo plantar completo y haciendo usos también de diferentes descargas de peso, por ejemplo utilizando pesos (cargar con bolsas, pesos en los pies, etc).

Para cualquier tipo de tratamiento os recomendamos siempre acudir y seguir las indicaciones de un profesional.

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