¿Por qué mi hijo no quiere hacer los deberes?

Por qué mi hijo no quiere hacer los deberes

 

Cada vez es más común escuchar a padres que se quejan de que su hijo adolescente no quiere estudiar. Esto provoca malestar en la familia y es una causa frecuente de discusiones. Hoy analizamos a qué puede deberse y algunas formas de motivar a los adolescentes.

Lo primero que debemos hacer es escuchar a nuestro hijo: conocer las razones por las que no quiere estudiar o hacer los deberes ya que puede venir dado por muchos motivos, ya sea por falta de motivación, por problemas de aprendizaje o bien por problemas emocionales causados por su entorno.  Ellos mismos hacen reflexiones y a veces tienen ideas preconcebidas que les impiden avanzar en este aspecto. Por ejemplo: “El profe me tiene manía”, “¿para qué me servirá esto el día de mañana?, “da igual que estudie, suspenderé de todos modos”. En los casos más emocionales, es importante encontrar la raíz del problema y darle un espacio para que pueda expresar su preocupaciones en un ambiente de confianza y cariño.

Es importante valorar si la desmotivación viene dada por una carencia de técnicas de estudio que le ayuden a adquirir los conocimientos necesarios de una forma efectiva o  por otros problemas de aprendizaje. Si las dificultades son muy marcadas y vemos que al niño realmente le cuestan mucho asumir el proceso de aprendizaje, se recomienda consultar a un experto las posibles vías de actuación ya que las reeducaciones suelen ser muy efectivas en estos casos.

Una fórmula indispensable para motivar a los adolescentes es reconocer cada uno de los logros que alcanza (aprobar un examen, realizar un trabajo, etc.). De esta forma conseguiremos que el niño se sienta motivado con sus logros y llegue a interiorizarlos de manera que no necesite un refuerzo externo. También podemos ofrecer una motivación basada en la recompensa. En estos casos se pueden llegar a pactos en los que consigan algún beneficio al hacer los deberes o aprobar un examen (salir los sábados por la tarde, escoger el postre de la cena o incluso una paga semanal que él o ella misma se pueda administrar). Es importante que la recompensa esté ajustada al logro obtenido y, a poder ser, de manera más o menos inmediata.

Los profesores también juegan un papel muy importante en la motivación de sus estudiantes. El hecho de realizar clases dinámicas, usar técnicas como el aprendizaje cooperativo y dar protagonismo a los alumnos hace que se sientan importantes y participen más activamente. Muchos expertos recomiendan el uso de las nuevas tecnologías y dar la palabra a los aprendices para que opinen y pregunten sobre aquello que realmente sienten curiosidad. Hablar con los profesores o tutores puede darnos mucha información de cambios en el rendimiento, en la motivación o en el comportamiento de nuestros. Al juntar la información de los dos contextos (casa y escuela), se pueden llegar a muchas soluciones para aumentar la motivación del niño o adolescente.

Puntos importantes a tener en cuenta:

  • Establecer un tiempo al día destinado al estudio y para deberes que le asegure que dispondrá de tiempo libre para realizar otro tipo de actividades que le resulten agradables.
  • Ayudarle y animarle a ser responsable de la organización de sus tareas y entrega de trabajos.
  • Ofrecerle alternativas de aprendizaje: en Internet hay muchos vídeos sobre temas escolares que les pueden facilitar la tarea de estudio y se pueden crear dinámicas lúdicas como concursos de preguntas y composición de canciones o rimas.
  • Ayudarle a poner ejemplos reales para que entienda mejor el temario y conozca su utilidad en el día a día.
  • Hacerle ver al niño que tanto los padres como el profesor están implicados en su estudio y le animan y apoyan en este proceso.
  • Proporcionarles un lugar adecuado al estudio: sin distracciones, con la luz y el material necesarios, etc.
  • Establecer objetivos ajustados a la realidad y a las posibilidades de cada niño. El hecho de tener expectativas demasiado altas provoca frustración y desmotivación.
  • Fijar objetivos a corto plazo: es importante tener en mente el próximo examen y no las notas del final del trimestre.

En el caso de niños con dificultades de aprendizaje específicas, es importante realizar descansos cortos y periódicos para mantener las capacidades al máximo durante más tiempo.

Esperamos que estos consejos os ayuden en el día a día y no olvidéis reforzar positivamente y animar a vuestros hijos. En el apartado de comentarios esperamos vuestras dudas, experiencias, sugerencias y  situaciones específicas. Nos vemos en Facebook (@espacio psicofamiliar) y en Instagram (@espaciopsicofamiliar). 

 

2 Comments

  1. a mi hijo le cuesta mucho hacer los deberes, los hace bien pero nos cuestan muchas peleas y perdida de tiempo hasta que se pone. ¿Que puedo hacer?

    1. Hola Sonia,

      Establecer y pactar un horario con él sería bueno. Podéis realizar una tabla a modo de horario para que él sepa qué es lo que debe hacer por las tardes. Por otra parte, procura que tu hijo no vea el hecho de hacer los deberes como algo negativo ni lo uséis como castigo. El saber que el tiempo de deberes tiene un principio y un fin marcados, le ayudará a ver que no se trata de sesiones interminables y que luego tendrá tiempo de jugar o hacer lo que más le guste.

      Esperamos que te sirvan nuestros consejos.

      Un saludo

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