¿Cómo detectar un Trastorno de la Conducta Alimentaria? Señales de alerta.

 

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son un grupo heterogéneo de enfermedades mentales que conlleva anomalías graves en la ingesta y en la imagen corporal junto con una alteración psicológica grave. Estas afecciones se han convertido en las últimas décadas en un problema de salud emergente preocupante, con afectación física, emocional y social.

Los TCA son trastornos graves y que requieren tratamiento profesional para su recuperación, tendiendo a la cronicidad si no se actúa eficazmente. Los tratamientos son largos y complejos, pero a partir de una intervención multidisciplinar con apoyo médico y psicológico se consigue una recuperación y vuelta a la normalidad tras un intenso tratamiento.

Uno de los principales obstáculos que impiden una intervención inmediata es la falta de conciencia de enfermedad por quien la padece, mostrando dificultades para observar las consecuencias negativas de su conducta o la necesidad de tratamiento. La familia se convierte en un objetivo clave para la detección e intervención temprana en los TCA

Intervenir precozmente en los TCA es sumamente importante debido a su tendencia crónica, desgaste físico i consecuencias biopsicosocial que conlleva la enfermedad. Existe un listado de comportamiento y actitudes que pueden informar de la presencia de un posible TCA, comprendiendo la presencia de alguno de ellos como señales de alarma ante las cuales acudir a un profesional de la salud mental para que evalúe el caso. Aunque no sean criterios diagnósticos, los siguientes comportamientos nos pueden hacer sospechar de la presencia de un TCA:

 

En relación a la alimentación

  • Utilización continua de dietas innecesarias
  • Evitar comidas en familia
  • Preocupación constante por el menú, contar calorías, los gramos, el peso
  • Come solo o escondido
  • Beben mucha agua antes de la ingesta
  • Interés exagerado por las recetas de cocina, alimentos y nutrientes
  • Ir al baño al terminar la comida
  • Eliminación paulatina y restricción de determinados alimentos, como los carbohidratos
  • Comportamiento extraño en las comidas, como ir muy lento o muy rápido, comer de pie o desmenuzar en exceso la comida
  • Robar o encontrar comida y envoltorios en lugares extraños, como en la habitación, o escondido en la basura.

Señales y síntomas físicos

  • Marcadas fluctuaciones de peso, tanto en subida como en bajada
  • Quejas y dolor gastrointestinales inespecíficos: estreñimiento, reflujo, ácido…
  • Amenorrea o alteración en la menstruación, como perdidas de periodo o necesidad de píldora para su presencia
  • Dificultades de concentración, memoria y atención
  • Mareos, desmayos o sincopes
  • Dificultades para conciliar el sueño o interrupción frecuentes
  • Analíticas alteradas: anemia, nivel bajo de tiroides o hormonal, bajo potasio, frecuencia cardiaca baja, etc.
  • Cortes y callos en los nudillos (resultados del vomito reiterado)
  • Sensación permanente de frio corporal, con las extremidades claramente frías
  • Sensibilidad dental, caries, erosión del esmalte, decoloración del diente o manchas
  • Piel y uñas secas
  • Vello fino por todo el cuerpo, y quebradizo en la cabeza
  • Debilidad muscular y pobre función inmune

En relación al comportamiento

  • Miedo intenso a aumentar el peso o engordar, aunque se esté en bajo peso Práctica de ejercicio de manera compulsiva, sin importar el clima, la fatiga o lesiones
  • Presencia de vómitos y purgas
  • Consumo de laxantes y diuréticos
  • Desarrollar rituales con la alimentación (masticar excesiva, comer en un orden, reorganizar el plato, etc.)
  • Preocupación extrema por controlar las ingestas, cantidades, alimentos o horarios
  • Intentos de esconder el cuerpo con ropa ancha, o utilización de muchas capas de ropa para disimular la pérdida de peso
  • Aislamiento de amigos i actividades de ocio, volverse reservado y callado
  • Pensamientos inflexibles y falta de expresión emocional

 

Señales y síntomas emocionales

  • Comentarios despectivos sobre su cuerpo o su valía
  • Perfeccionismo, rigidez, autoexigencia e insatisfacción
  • Baja autoestima e inseguridad
  • Impulsividad i aumento de las obsesiones
  • Oscilación del humor e irritabilidad
  • Tendencia a la soledad, tristeza y melancolía
  • Percepción de su imagen distorsionada, viéndose gordas, aunque estén en peso normal

En caso de observar la familia algunas de las señales expuestas y observar un cambio general en el funcionamiento y manera de ser, ponerse en contacto cuando antes con profesionales que valoren un posible trastorno alimenticio. En Espacio Psicofamiliar ofrecemos información, asesoramiento, y tratamiento especializado.

Para más información pueden contactar con nosotras en el Centro Fisio Clínic de Reus (Camí de Riudoms, 51) o llamando al 637255471.

Esperamos tus ideas, dudas y sugerencias en el apartado de comentarios y nos vemos en las redes sociales:  Facebook (@espaciopsicofamiliar) e Instagram (@espaciopsicofamiliar).

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